

La última variante de su modelo más deportivo lleva un V 10 que es prácticamente un propulsor de un coche de carreras. Es un motor atmosférico con lubricación por cárter seco con inyección directa de gasolina FSI desarrollado por el fabricante. Su cilindrada es de 5.204 c.c, entrega 530 Nm de par a 6.500 rpm y ofrece una potencia máxima de 525 CV a 8.000 rpm. Sus diez cilindros y su estructura se incorporarán también al futuro R8 de carreras de la categoría GT3.
El Audi R8 5.2 FSI QUATTRO acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, llegando a una velocidad máxima de 316 km/h. Está dotado de una transmisión de seis relaciones y, de serie, la caja de cambios es manual aunque se puede optar por el cambio secuencial R tronic. La tracción “quattro” es participe de este conjunto dando mayor agarre.
Según el fabricante se le ha diseñado un chasis que ofrece prestaciones dinámicas que resultan muy confortables para viajes largos y responde con inmediatez a las órdenes que recibe del volante. Unido a este chasis van los brazos transversales dobles de la suspensión van realizados en aluminio. De aluminio también son las llantas son de 19”, en aluminio, con 10 brazos en Y que van sustentadas por la suspensión que incorpora la tecnología Audi magnetic ride la cual se adapta al perfil de la calzada en milisegundos.
Para detener todo el conjunto se ha montado frenos de pinzas de ocho pistones delante y cuatro detrás que actúan sobre discos ventilados de dimensiones de 380 mm de diámetro para los delanteros y 356 mm para los traseros. Opcionalmente está disponible un sistema de frenos cerámicos.
Exteriormente muestra una carrocería es ancha y da imagen de poder aunque sigue las líneas y curvatura del techo habituales de la marca. El lateral, los pasos de rueda, los laterales y la parte zaguera presentan un contorno continuo que rodean a la cabina, que está muy adelantada, y al motor de posición central. Destacan las tomas de aire frontales y el labio del faldón que van pintadas en negro.
Cuando está en marcha el diseño de la carrocería genera una fuerza de sustentación que lo mantiene en contacto con la carretera, gracias a un spoiler trasero de funcionamiento automático a partir de 100 km/h.
La presentación del interior es lujosa y, a la vez, de un coche de carreras, contando con el llamado monoposto que es un elemento de diseño que consiste en un amplio arco que aúna el volante y el cuadro de instrumentos.
El modelo, dada su batalla, es cómodo en su interior, con buena visibilidad y está dotado de un espacioso maletero. Destacaremos los asientos forrados en cuero de napa fina, el sistema de información al conductor, el de navegación, el equipo de sonido Bang & Olufsen, el climatizador y la alarma.
La lista de opciones permite muchas posibilidades de personalización como es típico de la marca que incluyen hasta maletas personalizadas para este deportivo.
La comercialización en España se iniciará en el segundo trimestre del próximo año al precio de 157.900 euros que ascenderá a 166.000 euros para la versión R tronic.