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Sábado 19 de Mayo del 2012

Skoda Superb 2.0 TDI CR 170 CV 6 vel. 4x4 Exclusive

Una lujosa berlina que ofrece una conducción muy agradable, un interior amplísimo y detalles originales como el sistema "Twin-door"

Hacía tiempo que queríamos realizar una prueba a esta berlina tras la impresión que nos dejó en la toma de contacto a la que fuimos invitados tiempo atrás por Škoda. Este coche es toda una garantía en muchos sentidos y debe serlo ya que compite con modelos como el nuevo Peugeot 508, el Ford Mondeo, el Opel Insignia, el Mazda 6, el Citroën C5 o el Volkswagen Passat, con este último comparte plataforma.

El modelo probado monta el fiable motor de dos litros de conducto común que entrega 170 CV y va asociado a una caja de seis marchas con tracción a las cuatro ruedas. De los competidores mencionados arriba, sólo Opel, Citroën, Peugeot y Ford disponen de la misma oferta mecánica e incluso algunos la aumentan con la posibilidad de adquirir una caja automática aunque cierto es que en nuestro país todavía no hay gran interés por ellas. Este último elemento mecánico, combinado con la tracción total, no lo ofrece el fabricante checo y es la única crítica que se puede realizar al modelo.

- Una línea exterior que no deja indiferente

El Škoda Superb tiene unas formas exteriores que provocan opiniones contrarias. Hay personas a las que no les convence nada y a otros que lo hace de forma plena. Es curioso porque tiene unas líneas clásicas y alejadas de pretender provocar opiniones tan paradójicas. Nosotros pensamos que es una berlina elegante cuya estética queda marcada por la línea del techo alargada y que gracias a la disposición transversal del motor ofrece, como veremos más adelante, un espacio interior que corresponde a coches de categorías superiores.

- Interior elegante, espacioso y maletero con "Twin door"

Así es, nada más abrir la puerta del conductor, vemos que el acabado Exclusive hace honor a su nombre pero esta vez no nos sentamos para disfrutar de ese puesto de conducción sino que nos vamos a la zona de los ocupantes traseros. Una vez en ella, nos regocijamos de todo el espacio que hay para nuestras piernas y que nos hace creer que estamos en un coche del segmento E y no del D. De hecho, la prominente torreta, que alberga el display digital y un pequeño cajón, localizada entre los respaldos de los asientos delanteros, no molesta en absoluto. La anchura también es generosa y tres personas irán cómodamente, aunque la sentada en el medio –como sucede con la mayoría de las berlinas- no irá tan bien. Aunque es general lo antes comentado, es cierto que el diseño del techo no hace que esta plaza sea aconsejable para personas de más de un metro y ochenta; tampoco ayuda la lámpara de cortesía situada en el techo que puede ser molesta debido a su proximidad. La banqueta trasera tiene una buena altura y debido a su diseño recoge la zona inferior de las piernas dando a los pasajeros de ambos lados un trato excelente. Los difusores del climatizador, situados en la columna central, aumentarán todas las virtudes comentadas antes. Como decíamos al principio, el coche comparte plataforma con el Volkswagen Passat pero ésta ha sido alargada para conseguir un habitáculo más grande y lujoso. No hay que olvidar que el primer Superb construido en 1934 fue una berlina de gama alta y el fabricante ha querido retomar en cierta manera esa tradición.

Pero volvamos al puesto del conductor, en él se aprecia la calidad del salpicadero y lo bien rematado que está todo, mostrando acabados acolchados en todas partes. Es un diseño austero, propio de países del centro y este de Europa ¡cierto es! pero también es verdad que hay una nota de color que lo hace cálido. El espacio para el conductor y su acompañante es muy bueno y sólo nos molestarán al principio las llaves del coche ya que pueden tocar con la rodilla fácilmente; es algo que nos ha sucedido con varios coches probados del Grupo Volkswagen. El resto sigue la buena tónica general y ofrece sitios suficientes para dejar los objetos, destacando la guantera.

Con respecto a la posición del volante, palanca de cambios y pedales -cuentan con un acelerador de tabla- vemos que es acertada. El accionamiento de todos ellos es muy agradable ya que tienen un conseguido tacto. El conductor dispone de airbag de rodilla como equipamiento de serie.

Finalizamos el interior con el maletero cuyas formas regulares nos permitirán aprovecharlo muy bien y su volumen nos dejará meter mucho equipaje. Para facilitar esta labor este coche cuenta con el innovador e imaginativo sistema “Twin-door” que deja, en cierta manera, obsoleto el método de diferenciación entre un cuatro o un cinco puertas ya que el Škoda Superb es ambos, puesto que puede abrirse de dos maneras. Lo explicamos: si el conductor sólo quiere meter un bulto pequeño puede abrir el portón trasero como si fuera un cuatro puertas, pero si quiere introducir un objeto voluminoso también puede levantar la luneta trasera como si fuera un cinco puertas y disponiendo de este modo de una boca de entrada enorme. Convendría mejorar un poco la terminación de la bandeja interior de esta zona ya que deja un poco de espacio entre ella y el respaldo trasero. Esta gran idea que es el "Twin door" sólo la puede ofrecer en exclusividad el fabricante checo.

- En carretera y en ciudad

Arrancamos el motor y sentimos que es bastante silencioso al ralentí y que no trasmite vibraciones. La relación de marchas escogidas junto con el abundante par motor hace que el Superb sea fácil de mover por ciudad sin tener que recurrir al cambio constantemente; esta cualidad se repetirá fuera de la urbe.

La dirección cuenta con asistencia variable según la velocidad, tiene una "personalidad burguesa" pero es lo suficientemente veloz para controlar el coche en todas las circunstancias y para aprovechar todas las oportunidades dinámicas que ofrecen la suspensión deportiva –opcional- y la tracción total. Su accionamiento mantiene un logrado compromiso entre dureza y suavidad además de transmitir mucha información del asfalto que va pisando. El guiado del tren delantero es excelente ya que cuenta con unos neumáticos de medidas 225/40/R18 92V y que van instalados en las bonitas llantas "Themisto" que equipa la terminación Elegance, tope de gama.

La suspensión es firme pero mantiene aislado de los baches a sus ocupantes y colabora, junto con la tracción total, con la falta de balanceo de la carrocería en curva. También absorbe muy bien los baches de todo tipo. En autovías el Škoda Superb es especialmente eficaz gracias a su longitud de chasis que le permite, de forma muy segura, ser muy veloz en curvas de gran radio. En conjunto es un coche noble de reacciones y neutro.

Pudimos conducirlo de noche y vimos que la luz que dan los faros activos de xenón es muy buena pero el haz era un poco diferente al de otros coches.

Para finalizar, el coche se ha mostrado muy frugal en todo momento dándonos la computadora de a bordo registros de consumo de cinco litros y medio en vías interurbanas y de casi nueve litros en urbanas.

El Škoda Superb 2.0 TDI CR 170 CV 6 vel. 4x4 Exclusive se disfruta conduciendo por todas las sensaciones que hemos comentado que transmite. Te haces rápidamente a él y su atmosfera interior y sus cualidades dinámicas, su estabilidad y sensación de seguridad justifican el precio de 36.330 euros que cuesta.

- Una gran berlina

El Škoda Superb 2.0 TDI CR 170 CV 6 vel. 4x4 Exclusive es un coche con un pasado de berlina de lujo y eso lo muestra tanto por fuera como por dentro. Sólo aquellos que tengan prejuicios podrían no ver todo lo que da esta variante equipada con tracción total: elegancia, buenos acabados, seguridad, prestaciones altas con consumos comedidos y un espacio que el resto de sus competidores no tiene.

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